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viernes, 15 de diciembre de 2017

PORQUE EL SUFRIMIENTO


Hay muchas preguntas que a diario se hace mucha gente, como porque sufren los inocentes, o porque tienen éxito los malos, dónde esta Dios, etc… Hay muchas cosas que el hombre no puede saber, ni somos dioses para poder entender todo.


Nuestro deseo natural de desorden egoísta es ser como dios y querer entender y controlar todo, pero no es ese nuestro lugar. Hemos de aceptar que somos creaturas recién nacidas, limitas, ignorantes, en un mundo caído por el pecado, heridos por el pecado y engañados por el maligno.

Dios no nos pudo dar a conocer muchas cosas, porque ni nos corresponde saberlas, ni nos hacen falta para salvarnos, ni podríamos entenderlas. Él nos enseñó lo que realmente necesitamos para salvarnos, que es lo mas importante y lo que más debería ocuparnos en esta tierra.

El No vino a quitarnos la cruz, sino a darle sentido. Por ello incluso nos pone la cruz como algo a abrazar, querer y aceptar, como necesario para la salvación> el que quiera ser mi discípulo que renuncie a si mismo, tome su cruz cada día y sígame.

Esto significa que no debo seguir aferrado a mis caprichos y deseos humanos, de los que no debo fiarme tanto, pues no son la voz de Dios sino mi torpe e ignorante voz humana. No debo seguir aferrado a nada de este mundo, a vivir más, a tener buena salud, buen cuerpo, etc.

Debo aceptar la cruz que no pueda cambiar, sea desgracias naturales, accidentes, enfermedades, muertes, limitaciones, canas, envejecimiento, etc.… renunciando a mí mismo, a mi necio capricho humano, tomo la cruz de cada día, acepto los retos que la vida me presenta y que no puedo cambiar, y sigo a Cristo, sus enseñanzas, sus valores, sus mandamientos. Esto es lo único realmente importante, pues es el camino que lleva al padre.

El que quiera salvar su vida en este mundo la perderá, el que la pierda por mi y por el evangelio, la salvará. En esta frase también es clara esa idea: no te aferres a conservar los valores pasajeros de la vida en este mundo, que antes o después acaba, no vivas tanto para ti ni para este mundo.



Este mundo, este cuerpo es como el autobús, no es para hacer tres tiendas y tomarlo como destino final, como lo único importante, cuando en realidad es el medio para llegar al verdadero destino final: el cielo.

No necesitas otras respuestas ni otra revelación. Basta de porque Dios esto o aquello, porque a mí, etc.… estos cuestionamientos solo se entienden en alguien sin fe y sin conocimiento de Dios. Un no discípulo que no conoce o no quiere hacer caso a lo que Jesús ya le dijo y ya le pidió.

El sufrimiento es parte de la vida. Nadie lo quiere ni lo merece. Puede ser accidental, arbitrario, sin que nadie lo quiera ni merezca. Puedo morir hoy, puedo enfermar, tanto el bueno como el malo. Jesús no me libra de estas posibles desgracias de la tierra, JS paso por ellas, mostrándome que Dios me ama, y que este es el paso, el camino necesario para nacer a la Vida Eterna; con más o menos sufrimientos, mas o menos años; esto es secundario. La muerte no es lo peor que puede pasarle a uno. Es mucho peor la separación de Dios, la falta de fe en El. No teman a los que matan el cuerpo, teman más bien la destrucción del alma.

Despréndete de ti, y de todo lo pasajero, libre de todo para vivir los valores del cielo, los eternos, desde ahora y para siempre. Desde esta perspectiva no necesitas más respuestas a interrogantes de nuestra necedad caprichosa, de porque, etc. Aceptamos que esta tierra no es perfecta, ni justa, ni cielo. Es naturaleza caída por el pecado, donde puede haber injusticia, torpeza, pecado, accidentes, limitaciones, acción del diablo, etc. Estamos en proceso de crecimiento y maduración para llegar la Padre.



lunes, 4 de diciembre de 2017

A TOMAR EN CUENTA PARA EVANGELIZAR


Mucha parte de la Iglesia ha optado por acercarse a los hombres y a su mentalidad, para ganarlos para Cristo, desde su identificación con ellos, desde su compartir mismos gustos, intereses, valores, etc. Esto fue lo típico que introdujo cursillos de cristiandad desde su origen en los 60 donde impacto ver a los que predicaban decir palabrotas y lenguaje como el de los destinatarios. Y esto les desmontó sus prejuicios y esquemas de religión y los ganó para Cristo.



Esto también tiene mucho de parecido con lo que hizo Cristo en su encarnación, haciéndose uno de nosotros, asume nuestra imperfección y defectuosidad humana, se hizo “pecado” llega a decir San Pablo, para ganarnos para el Reino de Dios, por lo visible seamos arrebatados al amor del invisible. Asume nuestra humanidad para hacernos participes de su divinidad, nuestra pobreza para hacernos participes de su riqueza.

Siempre fue así la evangelización. A través de los sacramentos, signos sensibles, fuéramos capaces de relacionarnos con el invisible. Con símbolos y cantos, y arte que era sumamente expresivo y diciente en las épocas en que se fue originando, muchos aprendían a conocer y amar a Dios.

El problema empieza cuando pretendemos sacralizar esos símbolos y signos y perpetuarlos. Pretender que lo mismo que fue significativo e instrumento de apertura a Dios en otro tiempo, siga siéndolo por siempre. Ahí esta la torpeza humana que tiende a anquilosarse y cesa en su capacidad de crear, según las necesidades de cada cultura y época a las que hay que evangelizar y llegar con signos y símbolos elocuentes y significativos, lo cual varía en cada tiempo y lugar.

No podemos pretender que los mismos medios que sirvieron en el siglo II para acercar a Dios, sigan sirviendo en el siglo XXI. Obvio que muchas cosas si seguirán siendo válidas, como las lecturas de la Palabra portadora del mensaje, pero tal vez no podamos decir lo mismo de las diversas mediaciones en el arte, música, construcciones… Lo que en otro tiempo pudo ser atractivo y admirable puede que en otro tiempo y lugar deje de serlo, y no deberíamos aferrarnos a esas mediaciones humanas haciendo de ellas un fin en si mismo, cuando solo son medios, que valen solo en la medida que nos llevan a la verdadera finalidad.

A esto se refieren varios documentos de la Iglesia cuando hablan de la necesidad de nuevas estructuras para la evangelización. Hoy muchos alejados de la Iglesia acudirían mas fácilmente a una casa del vecino, o a un restaurante, antes que al templo parroquial, por ejemplo.

Por ello tal vez no deberíamos seguir usando música del siglo XVI si son muy pocos a los que hoy por hoy les gusta y les acerca a Dios. Usemos lo que mas conduzca a esta finalidad.

Lo mismo sea dicho del tipo de lugares para congregar a la asamblea de fe, el tipo de símbolos que usamos, etc. Hoy muchos símbolos ya no expresan lo que quisiéramos trasmitir, por lo que si no se explican no dicen nada, ni significan nada.

Necesitamos abrirnos a la creatividad del Espíritu para crear nuevas prácticas, nuevos medios, nuevo arte, que hoy pueda ayudar mejor en la tarea evangelizadora, como en siglos pasados crearon novenas, rosario, jaculatorias, oraciones, cantos, templos romanos y góticos, etc.

¿Acaso se agotó ya la creatividad del Espíritu? No hablo de cambiar todo, ni de cambiar por cambiar, ni a lo loco ni a ciegas. Conservemos todo lo que sigue siendo válido, atractivo, mediación para la fe, pero no nos cerremos a la creatividad del Espíritu, para crear nuevos medios evangelizadores.

A eso creo que se refiere San Juan Pablo II cuando dijo que necesitamos una nueva evangelización: nueva en su ardor, métodos y expresión, nuevos medios para llegar a más, para encarnar el evangelio al hombre de hoy al que también Cristo quiere acercarse por medio de su Iglesia.

No sacralicemos los medios del pasado para anquilosarnos en ellos, ni tampoco satanicemos todas las novedades que el Espíritu quiere brindar al hombre de hoy. A eso se refiere mucho el Papa Francisco cuando critica a los que dicen: es que siempre se ha hecho así. Para evolucionar hemos de abrirnos al vino nuevo y a los odres nuevos. No tener medios rancios del pasado que repugnaran a los jóvenes y a las nuevas generaciones. Estemos siempre abiertos a la novedad del Espíritu; o al menos respetarla, sin pretender que todo sea según el propio gusto o inclinación.


Hoy vemos lamentablemente división en la iglesia por esta torpeza de aferrarse cada uno a sus gustos o preferencias, cuando todo debería estar en función de servir a la misión evangelizadora a la que Cristo nos llama, sin apego a nada, ni a mediación alguna. Conservadores que quisieran que no hubiera cambiado nada desde el siglo XV, que siguiéramos con la misa tridentina en latín.

Otros que quisieran todo totalmente distinto. No es cambiar por cambiar, es guiados por el espíritu para llevar el evangelio a cada cultura y a cada generación, cambiando lo que sea necesario para ese fin. El Espíritu es el que nos va guiando, como JS prometió. Y no practicamos los sacramentos igual que en épocas pasadas. No hemos de anquilosarnos en ninguna de las épocas pasadas, seguimos siendo guiados por el ES.

Necesitamos madurez humana y espiritual como jóvenes para respetar el “rancio” gusto de los mayores, y como mayores para respetar el “loco” gusto y preferencia de los jóvenes. Y respetar que ambos necesitan estilos y mediaciones diversas para no caer en el exclusivismo que nos distanciaría o aniquilaría la sana y legitima apertura a los nuevos medios evangelizadores. No todo tiene que ser al gusto del cura de turno, pues nadie vive para si mismo, sino para el bien de la comunidad. Por eso tampoco debe ser todo al gusto del viejito de la parroquia, ni tampoco del joven.

Respetemos las diversas mentalidades y culturas que hemos de convivir, así como en una misa bilingüe hay que respetar que la lengua que le sirve de mediación para transferir el mensaje de vida a unos, es distinta de la que sirve a otros, y hay que sacrificar un poco de su tiempo sin entender nada, para que se estén beneficiando otros. Igual deberíamos de respetar cantos juveniles, arte, y expresiones que sirvan a nuevas generaciones. Incluso con madurez espiritual preferir sacrificar el propio gusto, para beneficio de otros, el propio liderazgo y realización para que nuevos líderes y servidores más jóvenes se introduzcan y participen.



lunes, 27 de noviembre de 2017

EL VINO PARA DARTE VIDA A TI


Este mundo no es un fin en si mismo, es un medio para llegar a la Vida verdadera, como los nueve meses en el vientre materno. No estamos acá como sin tom ni son ni más razón, NI PARA PASEAR O PERDER NUESTRO TIEMPO, esto sería desperdiciar la vida, y nos haría dignos de compasión. Estamos gestándonos para nacer a la VIDA, llamados a crecer en el amor. Tenemos una vocación y una misión. Tal vez no la hemos buscado ni nos la han revelado con claridad, pero Dios mismo, el dador de vida, nos creó para esto, para conocer, amar y servir a Dios y así salvar el alma.

El no vino a esta tierra de turismo, como por un capricho, a decir cosas innecesarias o curiosas por si alguien quiere conocerlas, como si de un lujo innecesario se tratara. No. El vino a salvarnos. Es una necesidad vital para todos. Conocerle, escucharle y recibirle no es un lujo innecesario, por el contrario, es necesidad vital. Es para lo que vino Dios hecho hombre, para lo que dio su vida en la cruz, para salvarnos, para llamar nuestra atención, para revelar a Dios y al hombre, nuestra sublime dignidad divina, nuestra vocación y misión.

Vino para darse a conocer y mostrarnos el camino que lleva al padre, la verdad y la vida. Por puro amor vino a abrirnos las puertas del cielo, pero solo los que quieran darle oídos le seguirán y entraran. Trata de hablarnos de mil maneras, con comunidades de todos los colores y sabores, para que todos se abran, le lleguen a conocer, a amar y a seguir, y nadie quede fuera. Pero el que te creo sin ti, no te puede salvar sin ti. Has de abrirle tu corazón por la fe.



Tu apertura a buscar a Dios para poder conocerle, no puede depender de nadie más que de ti. Es una respuesta personal y una declaración de amor personal la que Dios te hace. No, no podrás decirle pretextos infantiles de que el otro no lo hizo bien ¿y por eso tú lo hiciste peor? No deberíamos fiarnos tanto de nuestros propios juicios humanos, pues vemos parcialmente y solo Dios ve el corazón. Él es el que dará a cada uno según sus obras. El otro responde a sus 2 talentos, tu responde a tus 5 o 10 talentos. No te fijes en el otro para dar tu propia respuesta, pues te equivocarías.

Nadie puede apartarse de Dios por causa de que otro de sus seguidores lo haga mal, o no sea fiel a Cristo. Eso es problema de él, Jesús te pide a ti tu respuesta y a él la suya. Cada uno dará cuentas de su vida, no de la del otro. El otro puede ser un judas traidor o un pedro que lo niega o un incrédulo tomas. Ellos están en su propio camino de maduración y crecimiento. Reza por ellos o ayúdales en lo que puedas, pero no te quedes en la barrera del espectador, como viejita, criticando y sin hacer lo que te toca. ¿Lo hacen mal ellos, según tú? Trata de hacerlo tu mejor, con los talentos que Dios te dio. A veces hacemos criticas infantiles, superfluas, sin bases sólidas ni argumentos, una etiqueta negativa y suficiente para echar todo a la basura. Ojalá no suceda lo mismo con las personas, porque no se podría vivir con nadie.

CULTURA POSMODERNA, NUEVA ERA


Hace muchos años el mundo por todos los medios bombardea a la sociedad con mensajes de auto-redención, para dejar fuera a Dios.

Literalmente Dios quedó como el innombrable, como nuevo tabú, como prohibido, e incluso innecesario. El ego se entronizó, se sintió dios. Es la tentación de los pobres Adán y Eva, que engañados por el diablo creyeron que si comían de ese árbol serían como dios, pero desde una idea mundana y errónea de lo que es ser dios.
Y así nuestro ego, la torpeza humana, nuestra naturaleza caída, nuestro desorden egoísta sigue entronizándose como dios, y le estorba el Dios verdadero. No quiere nadie que le diga lo que debe o no debe hacer, ni lo que está bien o mal, ni siquiera que le diga si es hombre o mujer, eso lo quiere decir él solito, Dios le estorba y se hace su enemigo, junto con el Enemigo que lo logró engañar para hacerlo su discípulo.
Sobre la vida eterna se propaga el engaño de que todos la tienen, sin necesidad de Dios. Se hace creer con los mensajes y películas constantes que al morir pasaron por un túnel y vieron la luz. Otra etapa. No se habla de salvación ni mucho menos de necesidad de salvación, eso heriría su ego. Mientras que todos los creyentes nos sabemos pecadores y necesitados de Dios, por eso acudimos a él constantemente, reconociendo nuestro pecado, pidiendo perdón y esperando de Él, la fuerza para seguir amando como El, hasta la muerte, y perdonando incluso a los enemigos que podrían darnos muerte.

Creemos lo que nos reveló el mismo Dios, que Él es el camino, la verdad y la Vida, que nadie va al padre si no es por El. Que vino a ser el salvador, a ofrecernos la Vida eterna, si le abrimos y le dejamos entrar. Fue muy explícito y contundente en repetirnos de muchos modos que el que crea se salvará y el que no, se condenará. Aunque no nos guste oírlo, aunque el mundo actual nos haya hecho incrédulos o endiosados o sensibles o intolerantes… hemos de saber lo que es evidente. No somos dioses sino creaturas recién nacidas que no saben nada, y es de lógica que debemos fiarnos del Dios que se revela a si mismo.

Efectivamente nuestra fe, no es ni comparable ni equiparable con ninguna otra religión creada por hombres. El cristianismo es Dios mismo quien lo vino a revelar. No es lo misma una religión que otra, ni una iglesia que otra. Cristo tiene autoridad para decirnos lo que podemos y lo que no debemos hacer, pues es Dios, y es la verdad. Lo que él dice no se puede cuestionar, pues si él lo dice es verdad incuestionable. Esto suena feo para el hombre de hoy que ha sido engañado por los paradigmas posmodernos de moda, por absurdos que parezcan, según los cuales, todas las fes son igualmente aceptables y respetables, son igualmente verdaderas… Si el norte es para ese lado no puede ser al mismo tiempo para el otro. Hay una verdad y una mentira. Una cosa es estar vivo espiritualmente y otra cosa es estar muerto, no es lo que uno decida pensar sino lo que es real.

Por esto Jesús dijo que traería división, pues no todos quieren aceptar su lenguaje y su mensaje. Incluso entre sus mismos contemporáneos lo rechazaron y lo llevaron a la muerte en cruz. Muy duro es este lenguaje, ¿Quién lo puede aceptar? Y Jesús dijo a sus discípulos: ¿también ustedes me quieren dejar? No iba a cambiar la verdad de su mensaje porque los hombres no quisieran aceparlo. Jesús hizo lo posible por suscitar en ellos la fe, con argumentos y con milagros. Si no me creen a mí, al menos crean por las obras que hago. Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver, y aun viendo sus obras y milagros no quisieron reconocerle y creer en él. Al ego con su envidia, soberbia, ira y demás frutos amargos, le estorba Cristo y sus discípulos.

Su mensaje es fuerte y claro. ¿Quién daría su vida detrás de un falso ideal? ¿Quién entregaría su vida en estos caminos de Dios sin conocimiento de en que está poniendo su fe y su vida entera? ¿Crees que estoy desperdiciando mi vida y mi tiempo dando buenos consejitos? ¿Crees que da igual creer que no creer? ¿Recibir a Cristo que no recibirlo? ¿Ser de una secta o de otra? ¿Tener una fe u otra? ¿Estar en una religión o en otra? Uno busca hasta encontrar un ideal lo suficientemente grande, seguro y consistente como para entregar su vida y su tiempo en él.

¿Quién será más soberbio el que hace esto o el que no cree necesitar ni de Dios ni de salvación alguna? ¿En que se basa el primero? En la palabra y revelación divina. ¿En que se basa el otro? En su propio deseo y capricho, pues se lo saca de la manga, sin respaldo en nadie más que en si mismo, en la propia torpeza y naturaleza caída por el pecado. ¿Quién es más soberbio el que busca la verdad hasta encontrarla o el que ni se molesta en buscarla y se queda criticando a los que dicen haberla encontrado? ¿Quién es más autosuficiente y lleno de si mismo?

La verdad es un concepto que la ingeniería social de la posmodernidad ha querido deliberadamente destruir, pues, así como le estorba Dios, le estorba la verdad. Así, a través de la astucia del enemigo y sus secuaces, ha llenado libros y libros de especulaciones engañosas sobre este tema, sin la perspectiva de Dios. Todo es creado por los hombres, todo es opinable. La verdad la hace cada uno. Se construye individualmente (constructivismo) o socialmente (construccionismo). Siendo así, construida por hombres, no existe ninguna verdad absoluta. Todas serian igualmente validad y respetables, pues a cada uno construye su mundo, sus ideas y verdades, tomando o dejando las que quieren de las presentadas socialmente.

Es una contradicción en si misma porque el que afirma que no hay una verdad absoluta, lo está afirmando como verdad absoluta que quiere imponer. Su idea de que no hay verdades absolutas, es para él una verdad absoluta innegable, que además se sacó de la manga, sin argumento alguno.

Y así se pasa de la dictadura del relativismo a la imposición del pensamiento único que se quiere implantar. Hemos de pensar según los dictados de los que piensan así. Ahora se pasó al adoctrinamiento de los niños en las ideas locas que han decidido imponer a todos, creando un mundo y paradigmas opuestos a los queridos por Dios, pues de fondo está el diablo odiando a Dios y queriendo ofenderlo y haciendo todo distinto a como Dios lo quiere. El mundo sin Dios y sin verdad, esta sin moral, y se acaba en la ley de la selva, la del más fuerte, los de arriba imponen sus ideas a todos, desde las tendencias del desorden egoísta que nos constituye.

Y los que no conocen a Dios se han convertido en presa fácil de los engaños del mundo y del diablo, o sea en sus títeres para propagar esta cizaña. Por eso Cristo dejo claro que no estar con él es estar contra él. No hay una tercera opción. Como un jugador en el campo de futbol. Si no apoya a su equipo, está favoreciendo al enemigo, y jugando para él. No hay posibilidad de estar neutro. Si no apoyas el reino de Dios apoyas el anti-reino. Si no recoges con Cristo, desparramas. Si no trasmites una educación en la fe, trasmites una educación sin fe, o sea sin Dios. Es evidente.

Y esto es fruto de una decisión. Se decide dejar a Dios fuera cuando se decide no conocerle ni querer saber de él.



Esto en realidad es una postura muy irresponsable o ignorante en esta vida, pues se decide desconocer una cuestión tan vital, tan ligada con nuestro destino eterno, como es la cuestión de Dios. En Alemania fue común por mucho tiempo que todos estudiaban teología antes de cualquier otra carrera, para poder tomar una posición bien fundada antes la cuestión de Dios. Nosotros decidimos no pasar de la pobrísima e infantil catequesis de primera comunión y decidimos no querer más, por las ideologías anti Dios de turno, que nos influyeron con sus modas y tendencia anti-dios. No puedo desechar a Dios sin buscarlo para llegar a conocerlo. Solo así se puede tomar una postura responsable y con fundamentos.

El mundo ha desprestigiado a Dios, presentando caricaturas irrisorias de él. Y los incautos las han creído y han echado el tema y a todos los que los siguen a la basura. Sin necesidad de argumentación alguna, así, sin más, gratuitamente se desecha, y muchos se unen a ese “club” temerario, sin necesitar fundamento alguno para tomar postura. No se quiere ni escuchar defensa de la fe, argumentos por la fe, ni aceptar palabras de cualquier creyente. La fe en cambio tiene argumento para cada objeción que se le hace, de parte de ateos o de protestantes.

El atrevimiento del que cree y predica la doctrina cristiana no es tanto como la del que tira todo eso a la basura, y peor aún, lo tira o desecha sin conocerlo. Decide dar la espalda a Dios y no quiere que le digan que está mal, tan grande es su ceguera, y la soberbia de su ego que hace que no se le pueda decir nada. No quiere que nadie le venga a enseñar, lo tacha de soberbio, sin darse cuenta que el mismo no tiene la humildad ni para escuchar, como si ya supiera todo y no necesitara escuchar a nadie, o como si nadie le pudiera ensenar nada.

CUIDADO! MUCHOS TE QUIEREN ENGANAR


Hay muchos engaños y mentiras
propagados en la cultura particularmente por los interesados anti-dios y anti-iglesia. Bombardean al mundo constantemente con engaños desde su ingeniería social, para desacreditar y acabar totalmente con la Iglesia, sin saber que Dios realmente existe, y que Jesús mismo les dice que el que a su Iglesia persigue, le persigue a El mismo. Y sin saber que Jesús aseguró a Pedro que los poderes del maligno vendrían contra la Iglesia, pero sin poderla destruir.

Desde las leyendas negras que rehicieron la historia, hasta las noticias abultadas de todo lo negativo que puedan decir o inventar. Muchísimas acusaciones salieron en las noticias, nunca reportarán que fueron falsas acusaciones cuando salieron absueltos de los tribunales. Y esto es un botón de muestra de lo que se propaga cada día.

No quieren saber de que la Iglesia es la organización que más caridad y ayuda brinda por todo el mundo, la que cuenta con más gente consagrada a tiempo completo, que dejaron todo y a si mismos para servir a Dios y al prójimo, y que quedan con los damnificados de cada terremoto o catástrofe ayudando a levantarse cuando ya los medios de comunicación y otras ONG se fueron. La institución que más ayuda provee a toda clase de necesidad humana. Esto lejos de darlo a conocer lo esconderán o dirán lo contrario, pues para mentir se pintan solos, ya que obedecen al padre de la mentira.

Pero es muy fácil condenar de labios, de modo simplista y superficial, sin siquiera conocer, ni molestarse en argumentar seriamente sus posturas, simplemente lo desechan, no quieren saber; lo echan todo eso a la basura con un juicio negativo que, por supuesto se puede hacer, como de todo lo humano, pues la Iglesia también está compuesta de seres humanos y pecadores.


El que da la espalada a la iglesia le da la espalda a Dios; esto se hace siempre por desconocer, pues no se rechazaría si se conociera. Y se hace ingenuamente, sin argumentos ni pruebas, se decide ignorar y desechar todo lo que tiene que ver con la fe: milagros de Jesús y de los santos, siglos de revelación bíblica, santos, concilios, millones de vidas entregadas por la fe y por el evangelio, el considerado por millones camino de salvación y de vida eterna, teologías y libros de santos, apariciones de la Virgen etc. A todo esto, se le da carpetazo y se tira a la basura. Se está declarando a Dios no te conozco ni quiero conocerte, no creo en ti ni en nadie de los que predican de ti, no quiero saber de ti ni de tu salvación ni de tus enseñanzas. Secretamente desde la ignorancia, de modo implícito, desde el silencio, sin decirlo, pero eso es lo que se está diciendo, a la luz de los hechos y de las posturas que se toman en la vida.

Es una postura de ceguera y soberbia que se siente capaz de juzgar y condenar a millones de sabios y de gente buena, incluyendo misioneros, laicos, curas, monjas, obispos y papas, que han hecho el bien y han llenado el mundo con la luz de Dios, con sabiduría sobre el amor y bondad de Dios, propagando el evangelio para lograr como se logró una civilización, que ni siquiera había sido posible antes del cristianismo, pues eran imperios en guerras constantes.

Se logró la vida en paz, se logró unir fuerzas para lograr todos los avances científicos y desarrollos tecnológicos que hoy podemos disfrutar gracias a esa civilización que el cristianismo hizo posible, y gracias a los pioneros de las ciencias cuya mayoría fueron católicos e incluso curas.

Es una postura de la ignorancia atrevida y de la soberbia humana la que simplistamente condena estos millones de gentes creyentes, del pasado y del presente, sintiéndose ellos más sabios, y rechazando a los otros porque creen tener la verdad. Claro que si. Los que los critican también creen tenerla.

HEMOS SACADO A DIOS


Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron. Y a cuantos lo recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que Creen en El.

Pero hoy el Enemigo y el mundo sigue sintiendo a Dios como piedra en el zapato, le estorba, y lo prefiere sacar de todos los rincones de este mundo, de todas las vidas, destruyendo todo vestigio de Cristo.

Así el cristianismo siempre fue la religión más perseguida y rechazada del planeta, paradójicamente, porque todos sabemos que es una religión de paz, que solo sabe hacer el bien y predicar el amor.



·        Pero desde el siglo VII fue perseguida a muerte por musulmanes, que quisieron borrar todo vestigio de Cristo y de cristianos hasta en la propia tierra de Jesús y en todos los países cristianos.



·        Ahora siguen enfurecidos con esa misma tarea de deshacerse de Cristo y de los cristianos, de extinguirlos; pero no solo ellos, llego el comunismo anti-Dios y anti-Iglesia con este mismo objetivo que pretendió en los países que invadio e invade, como Rusia, cuba, china, etc.



·        Y ahora se suma la mentalidad del mundo secularista, que influido por la izquierda radical y tragando toda la cizaña de engaños y leyendas negras por ellos inventadas, ha rechazado a Dios sin darse cuenta de que está cometiendo suicidio, como vemos en las diversas manifestaciones de la cultura de la muerte: aborto, eutanasia, suicidio asistido, Ideología de género etc.





Muchas personas, sobre todo jóvenes, de países con una antigua tradición cristiana, han decidido apartarse de su religión. Una investigación revela cuatro razones de fondo por las que en realidad la gente decide no acercarse más a la Iglesia. Dichas razones que indican son las siguientes:

1.    La gente se siente juzgada en la Iglesia

2.   La imposibilidad de diálogo dentro de la Iglesia

3.   El pensamiento de que “los cristianos son hipócritas”

4.  La sensación de que Dios está “distante” o “muerto”

En realidad, estos son los pretextos que pone la gente, como la punta del iceberg del verdadero problema de fondo: el mundo saca a Dios de la ecuación. Influido por los engaños del Maligno a través de los diversos y abundantes instrumentos que tiene en este mundo, como los antes mencionados.

Nuestra sociedad líquida: Ha sacado a Dios de la vida personal y social. Se ha construido un mundo en el que Dios no hace falta para nada. En el que Dios no existe: en noticias, y películas y espacio público Dios no tiene lugar, y cuando se menciona es para mal, negativamente, para tomarlo como superstición barata de gente ignorante que cree en esas magias o esoterismos, con el que se equipara la religión.

De ahí que muchos, sobre todo los jóvenes, ya no se ven para nada atraídos ni siquiera interpelados por la religión. No ven su necesidad ni su utilidad. Es una creencia innecesaria.

Lo único que podría verse beneficioso de la fe para el ego humano seria la esperanza de la vida eterna, pero el mundo les ha hecho creer que para eso no se necesita a Dios, que muchos han muerto y han visto el túnel y la luz. Es otra etapa, CREEN, Engañosamente. Otros creen que no se puede comprobar que hay vida eterna y quedan escépticos o la niegan y se resignan a ser mortales y vivir solo por el tiempo que toque, sin hacerse más preguntas ni cuestionamientos. Además, la religión incluso para esto quedaría descartada, o prefieren descartarla, pues saldría muy caro para el ego al creer que deben someterse a una moral estoica a la que no quieren entrar por nada del mundo: de castidad, mortificación, cumplimiento de asistencias a ritos, grupos y estudios, etc. Es más fácil y preferible seguir así, sin complicarse la vida.

Como dijo Jesús: Ancha es la puerta que lleva a la perdición y son muchos los que van por ella. Por no hacer caso a sus palabras, por cerrarse a la salvación y Vida que El vino a traernos y que muchos prefirieron desoír, ignorar y rechazar.

Dios quedo fuera. Dejó de ser reconocido por los sabios de este mundo, como ya veía Jesús en su tiempo, por los gobiernos, profesores y gente reconocida. Dios está fuera de sus vidas, de sus discursos, de sus creencias, de sus valores. Dejo de ser un valor, dejo de presentarse como valor, y estamos viendo las consecuencias.

Para que nos demos cuenta de que sí era un valor, pues sin El llegamos a animalizarnos de tal modo que no podemos fiarnos de nadie ni convivir en paz. Se imposibilita la civilización y el desarrollo que solo los valores cristianos hicieron posible. Pues el hombre sin Dios se hace lobo para el hombre y llega a una situación insostenible como la que ya estamos alcanzando, con amenazas de guerras y atentados a diario en cualquier lugar del mundo. Todo el mundo está amenazado.



Hay tanta ignorancia de Dios


 y de lo espiritual que muchos llegan al absurdo de oponerlo con la ciencia. Él es el creador de todo, pero El, como todo lo espiritual no se puede medir con los instrumentos de la ciencia que solo miden lo material. Sería como querer saber la distancia entre dos ciudades con una balanza; simplemente no se puede. Y ninguna de los dos excluye la otra ni debe negarla, pues versan sobre objetos totalmente diferentes. la ciencia para lo material y medible y tangible. lo espiritual no es medible por la ciencia, es distinto. Así como no es espiritualmente que se pueden saber las cosas físicas o de la ciencia, así tampoco se pueden conocer científicamente las cosas espirituales.





De ahí que no se pueda nunca negar a Dios científicamente y resulta ridícula y absurda la afirmación de un científico sobre Dios, de que no lo ha visto o de que no existe… -es muestra de suma ignorancia espiritual-. Puede afirmarlo como cualquier ateo, no como científico, sin pruebas fidedignas, por decisión personal de preferir a creer en la nada como autora de todo lo que existe, antes que de creer en Dios.


De igual modo hay científicos, de todas las áreas de la ciencia, creyentes, y sus afirmaciones de Dios no provienen de su ciencia sino de su conocimiento de Dios por experiencia espiritual de fe, no por sus conocimientos científicos. Ambas áreas son distintas y complementarias, la fe y la razón, nunca excluyentes, ambas necesarias, una para el conocimiento de las cosas de este mundo físico y temporal, la otra para el conocimiento del sentido, de la trascendencia, de la razón de ser, de lo eterno, del alma.

Muchos niegan la fe cristiana y la meten en el apartado de mitos y creencias, influidos por su propio desconocimiento de la fe. Creen que se opone a la ciencia, entre otras cosas basados en los relatos de la creación. Queden sabiendo que la biblia nunca habla de ciencia, ni de lo temporal. Incluso los textos del Genesis son mensajes relevantes para la salvación, y se refieren a verdades eternas de Dios y la creación. No pretenden satisfacer nuestra curiosidad de como fue que vino a existir todo. Eso se lo preguntaremos a Dios los que lleguemos con él, pues ni los científicos pueden saberlo; solo tienen algunas teorías, y todas lejos de explicar la existencia de todo.