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sábado, 1 de agosto de 2009

RESPUESTAS A PROTES 4

¿Por qué la Semana Santa no se celebra cada año en la misma fecha?
Porque se celebra según el calendario lunar (28 días), que no coincide cada año con la misma fecha. Jesús instituyó la Última Cena un Jueves de luna llena, ya que es la misma fecha en la que los judíos festejan su salida de Egipto cruzando el Mar Rojo. Por lo que es en la primera luna llena de primavera.¿Por qué se dice que María fue Virgen?Porque lo dice la Biblia: "María antes de que vivieran juntos, quedó esperando por obra del Espíritu Santo", (Mt 1, 18).

¿En qué consiste la veneración? La veneración consiste en rendir un homenaje de honor, respeto o cariño a una persona (ángeles o santos), o cosa (reliquias, estatuas o imágenes) por algún motivo especial de recuerdo.¿Por qué no se casan los sacerdotes?Los sacerdotes no se casan porque quieren imitar el ejemplo de Cristo, que no se casó y enseñó la superioridad del celibato con relación al matrimonio. La misma recomendación nos hace San Pablo, pues él mismo no se casó y así pudo consagrarse por entero al servicio de Dios y de la Iglesia. 1 Co 7

¿Por qué las mujeres no reciben la ordenación sacerdotal?
Siguiendo el ejemplo de Jesús, que escogió como apóstoles a varones, pese a que también tuvo muchas discípulas y seguidoras, pero sólo a los 12 apóstoles convocó al momento tan especial para él, que ardientemente había deseado de expresar su amor extremo, para instituir la eucaristía y el sacerdocio, por el que podrían realizar esa misma conversión el pan en su Cuerpo, como él les dijo. Y así lo entendieron y así lo creyeron y vivieron como constan en escritos del NT y posteriores.

¿Por qué adoran imágenes?
No se debe adorar imágenes sino solo a Dios. Hay veneración para cosas religiosas, lugares o imágenes de santos, por el debido respeto. Esas imágenes sólo son representaciones, como fotos, sea de Dios o de algún santo, que pueden ayudarnos físicamente a remitirnos a ellos. Sólo de Dios vienen gracias y salvación, los santos, como hermanos ejemplares imitadores de Cristo pueden interceder por nosotros, como lo hacemos entre nosotros mismos, pues creemos que ellos viven con Dios en el cielo, y existe comunión entre ellos y nosotros pues estamos injertados en Cristo por el bautismo y formamos un solo cuerpo en Él.

Dios habló contra la idolatría, es decir adorar otros dioses, pero no tiene inconveniente con que hagamos imágenes de Él, pues sabe que nos ayudan a vivir nuestra fe, como corporales que somos. Por ello Él nos mandó su propia imagen en Cristo y en cada ser humano. Y pidió en el AT hacer imágenes de ángeles u otras cosas en varias ocasiones. Los primeros cristianos en las catacumbas ya pintaron a Cristo buen pastor y a la virgen. Ellos que recibieron la fe de Jesús y de los apóstoles. Y así fue desde el principio. Eso no va contra el mandato que condena no tener otros dioses. Las imágenes son parte de nuestra condición humana simbólica, las letras, los billetes, las señales, en todo hay signos, símbolos, imágenes, fotos, adornos, que facilitan nuestra expresión y convivencia. Dios no se opone a eso.

¿No es Cristo el único mediador? ¿Por qué tratan a María como mediadora? Cristo es único mediador, pero todos hemos sido hechos uno con Él por el bautismo, por lo que participamos de su ministerio de salvación, como Él mismo nos pidió y dirá Pablo varias veces, completamos los sufrimientos de Cristo por la salvación del mundo. Intercedemos unos por otros, con más motivo pueden hacerlo los ejemplares discípulos que son los santos, ya glorificados con Cristo y hechos uno con Él, que quieren seguir haciendo bien a la tierra, en Cristo.

TODOS ESTAMOS INMERSOS EN CRISTO POR EL BAUTISMO (cf. Rm 6,4).
TODOS SOMOS UNO EN CRISTO (cf. Jn 17,21; Mt 10,40; Ga 3,28)


Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres (1 Tim 2,5), pero al hacernos uno con Él, nos hace mediadores en Él, podemos colaborar en la obra de salvación, como dice San Pablo a renglón seguido: “Yo he sido constituido heraldo, apóstol y maestro de los gentiles en la fe y en la verdad. Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar…” (1 Tim 2,7s). De hecho nos pide que lo hagamos al enviarnos a evangelizar y a luchar contra el mal, como Él lo hizo. En ese sentido somos mediadores en Cristo, con las palabras de testigos de Cristo, ungidos para su misma misión: “Como el Padre me envió, así yo os envío” (Jn 20, 21); “Quien a ustedes recibe, a mi me recibe…” (Mt 10,40).
Dice Pablo: “Completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, a favor de su Cuerpo, que es la Iglesia” (Col 1,24).


¿Cómo saber el modo de interpretar correctamente la Escritura?
Nadie mejor que la iglesia puede hacerlo, no sólo por tener miles de teólogos estudiosos, doctorados en cada aspectos de la Escritura y de la historia, contando con todos los escritos bíblicos y extra-bíblicos, sino también porque tenemos la Tradición, que nos da el modo en que interpretaron desde el principio la Revelación divina, que recibieron de Jesús, con muchísimo más de lo que quedó plasmado en le Escritura. Pero nadie como ellos está autorizado para interpretar lo que Jesús les trasmitió. Ellos vivieron y trasmitieron oralmente y por escrito lo trasmitido por Jesús con hechos y palabras. Quedaron creyendo en la eucaristía y los sacramentos como lo vive y lo cree la iglesia católica.

Lutero cometió el error de tirar a la basura la Tradición que son como los lentes necesarios para interpretar correctamente la Escritura, con el espíritu original de lo que quiso decir. Y claro, en ella tenemos los evangelios que son breves catequesis del siglo primero, y las cartas de Pablo, pero nadie en ese primer momento pretendió recopilar sistemáticamente de modo completo todas las enseñanzas de Jesús y el modo a ser interpretadas y vividas. Eso se fue plasmando por escrito poco después, como consta en los escritos de los llamados santos padres, santos de los primeros siglos en los que encontramos la misma fe vivida por la iglesia hasta el día de hoy, en la virgen, en los sacramentos, en la presencia de Jesús, el credo católico, etc.