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miércoles, 4 de enero de 2012

Frases y decálogo feliz


El factor importante y decisivo en la vida. No es lo que nos ocurre o nos puede ocurrir. Sí que lo mas importante en nuestra vida, es la actitud que asumimos ante lo que ocurrió.



· No le tenga miedo a la oposición. Recuerde que los barriletes no se elevan con el viento, sino contra el.

· Si deseas triunfar debes abrir nuevos caminos, en vez de recorrer las viejas rutas de los éxitos ajenos.

· Nuestro objetivo en la vida no debe ser superar a los demás, sino que debemos superarnos nosotros mismos.

· Cuando el hombre le pone un límite a lo que ora, le está poniendo un límite a lo que puede hacer.

· Suceda lo que suceda, jamás pierda los dos recursos más importantes que tiene todo ser humano de la vida: La esperanza y la fe.

· Yo no sé quien fue mi abuelo, me interesa mucho mas saber quién y como será su nieto.

· En el mundo se necesitan cada día más seres humanos, que sueñen con lo que jamás ha existido.

· Debes tener mucho cuidado con tus pensamientos, pueden brotar como palabras en cualquier momento.

· Quien anda con sabios llegara a ser sabio.

· El entusiasmo es uno de los mayores activos que hay en el mundo, es superior al dinero, al poder y a la influencia.

· La forma en que pienses después de una pérdida o de un resbalón: Determinara cuanto tiempo transcurrirá, antes de que ganes o te levantes.

· La función más grande del hombre es el trabajo. El hombre no es nada, no puede hacer nada, lograr nada, cumplir nada sin trabajo.

· Ningún hombre puede ir más allá de las limitaciones de su propia mente.

· El éxito absoluto no se compra al contado. Más bien se consigue por el sistema de cuotas.

· Sea en la vida, en la calle o en una discusión. si ve el color rojo: Deténgase y analice.

· Cuando hablas tan solo dices lo que sabes. Cuando escuchas, aprendes lo que otra persona sabe.

· La experiencia demuestra que el éxito se debe menos a la habilidad, que al empeño tenaz.

· El ganador es el que se entrega a su trabajo, en cuerpo y alma

· Las épocas de cambio son momentos de miedo y de oportunidad

· Lo que signifiquen para ti, dependerá tu actitud que asumas frente a ellas.-

jueves, 23 de junio de 2011

MITOS SOBRE LA FE




“La razón es el antídoto que permite superar los mitos religiosos y el relativismo actual”, constató Benedicto XVI recientemente durante la audiencia general.

Son muchos los prejuicios existentes sobre Dios, propios de una creencia pre-evangelizada, quizás natural al ser humano (es decir, conceptos que se tienen de Dios sin conocer la revelación que Él hace de sí mismo) según la cual Dios habría de responder a nuestras peticiones y debería gobernar al mundo. Ante el Dios verdadero revelado en Cristo que no responde a estas expectativas humanas, el hombre muchas veces opta por negar a Dios y prescindir de Él, pensando que no existe.

No es que no exista Dios, lo que no existe es el dios del prejuicio albergado por muchos seres humanos; lo que no existe son los mitos sobre Dios creídos o pensados por muchos, incluso por cristianos pese a tratarse de imágenes de Dios radicalmente distintas a la manifestada por Cristo, desmentidas directamente por su vida y sus palabras. Es de esa imagen insustentable -y refutada por los hechos constatables de la vida cotidiana- de la que se apartan muchos de nuestros contemporáneos. No existe esa caricatura de Dios, a veces ridícula, que es la única que se ha presentado a muchos y que les ha parecido inaceptable o hasta chocante, que sin embargo es la que viven y manifiestan muchos cristianos.


Claro que no se puede creer en Dios gratuitamente, sólo porque otro lo diga; claro que no podemos quedar en una fe ciega, sin cimiento alguno; esto sería temerario, tanto como cualquier creencia sin fundamento. Ponerse a creer en algo nada más que porque sí o simplemente porque lo dice alguien puede ser muy peligroso, pues hay mucha mentira en el aire. Cuántas creencias absurdas y totalmente irracionales son pura invención humana; muchas veces salen de personas sin escrúpulos que únicamente piensan en su bolsillo o en su poder sobre los demás, por lo que quieren vendernos ídolos de todo tipo que son falsos remedios.


La fe cristiana tiene un fundamento y una revelación histórica; está cimentada en las experiencias de Dios de muchos siglos; desde los patriarcas y profetas en el nacimiento y crecimiento de un pueblo con el que Dios se fue revelando durante siglos, entrando en la historia y acompañándolo, hasta la manifestación más plena y perfecta en Cristo. Totalmente diferente de la absurda fe en ídolos o supersticiones inventadas por hombres, como la “santa muerte”, por ejemplo, o como la fe en unas piedras, velas, horóscopos y tantas creencias sin bases de ningún tipo, sin el sustento de verdaderas experiencias.


“¿Cómo invocarán a aquél en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquél de quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique? Y ¿cómo predicarán si no son enviados?... Por lo tanto, la fe viene de la predicación y la predicación por la Palabra de Cristo” (Rom 10, 14ss)


Creer en Dios no es como creer si existen o no los extraterrestres. Cada uno puede tener una opinión, unos serán dados a creer y otros a no creer, pero sus opiniones son irrelevantes, sin base alguna; la fe cristiana no tiene nada que ver con este tipo de fe, pues creer así en Dios tampoco nos serviría para nada. Una fe sin conocimiento y sin experiencia no puede afectar a nuestra vida, ni nos puede salvar ya que no nos da la comunión con Dios.




La fe sin obras está muerta y no puedo tener fe con obras de Dios sin tener experiencia de Dios, sin ser guiado por el Espíritu y sin experimentar su acción amorosa y poderosa, sin sentirme seducido por Dios hasta querer dar la vida por Él (no sólo muriendo, sino dándole la vida de cada día). De Dios conocemos lo que experimentamos. Hemos de experimentarlo para poder cimentar nuestra vida y nuestra fe en Él, pues sin ello habríamos creído en vano, nos dice San Pablo (1Co 15,2) ya que sin obras tendríamos una fe estéril.


Para creer en Dios necesitamos una experiencia de encuentro con Él, necesitamos conocerle no teórica sino vivencialmente, y esto no se da si no es por medio de la comunidad eclesial. Es un don que se recibe por medio de los instrumentos en los que Dios sigue vivo y actuando, dándose y haciendo el bien. La fe viene por el oído, por la predicación de la palabra de Dios que recibimos de los apóstoles de hoy -sean laicos o consagrados- que hablan en su nombre y hacen posible la acción del Espíritu que toca el corazón.



Solamente Él proporciona una experiencia que produce un cambio radical y medular, no simplemente cosmético. La experiencia de Dios –que procede de la escucha y práctica de su Palabra- nos abre a la fe, y por ella le dejamos vivir a Dios en nosotros, nos dejamos iluminar y guiar por Él, pues su amor nos seduce y marca nuestra vida, nos capacita para amar como Él.


Por tanto, la fe, no es algo puramente teórico. No es algo que puedo perder si me dijeran algo, sea lo que sea. Si tuviera una fe teórica, sustentada en lo que otros dicen, podría perderla si luego dijeran otra cosa; como los que pierden la fe porque oyen decir que aquél milagro fue un fraude, o que un sacerdote dijo que no sucedió así tal o cual milagro… En cambio una fe bien cimentada en la experiencia, aunque descubrieran datos “contrarios” al evangelio, aunque dijeran que no fue así, etc., no podría tambalearnos, pues no podemos negar lo que hemos visto y oído.


¿Qué formas de creer has conocido?
¿Cuál crees que debe ser nuestro modo de creer en Dios para que nos lleve a una verdadera vivencia de la Palabra y una vida nueva en Cristo? ¿Qué necesitamos para ello?
¿Qué ideas erróneas has conocido sobre la fe?
¿Puede llegar a creer una persona sola, estudiando conceptos y teorías sobre Dios? ¿Puede un teólogo conocer muy bien todo sobre Dios y no tener fe? ¿De dónde viene la fe, cómo proporcionarla, facilitarla o suscitarla?

martes, 21 de junio de 2011

PENTECOSTÉS CON MARÍA





DE NUEVO POR ACÁ, DESPUÉS DE MUCHOS MESES EN LOS QUE NO PODÍA AÑADIR UNA ENTRADA, PROBLEMA QUE PARECE QUE SUFRIERON MUCHOS BLOGGERS, SUPONGO QUE FALLOS TÉCNICOS.


COMO SIEMPRE, NO CREO ESCRIBIR MUCHO AQUÍ, PUES INTENTÉ AÑADIR ENTRADA COPIANDO Y PEGANDO TEXTO Y NO ME LO PERMITE, POR LO QUE TOCARÍA TRANSCRIBIR AQUÍ.


PERO AL MENOS TIENES AQUÍ ACCESO A UNOS ENLACES DE AUDIO O DE TEXTO QUE SON FORMATIVOS E INTERESANTES.

UN ABRAZO- DIOS TE BENDIGA

miércoles, 8 de septiembre de 2010

ULTIMA CENA


EUCARISTÍA SAN JUSTINO S.II

DESPUÉS DE UNOS MESES QUE NO PODÍA AÑADIR NADA, VEO QUE YA SE PUEDE.
COMIENZO CON UN TEXTO DEL SIGLO SEGUNDO, OSEA CRISTIANOS FORMADOS POR LOS APÓSTOLES, PARA QUE VEAS CÓMO CELEBRABAN LA MISA DESDE EL PRINCIPIO:

A este alimento lo llamamos Eucaristía. A nadie le es lícito participar si no cree que nuestras enseñanzas son verdaderas, ha sido lavado en el baño de la remisión de los pecados y la regeneración, y vive conforme a lo que Cristo nos enseñó. Porque no los tomamos como pan o bebida comunes, sino que, así como Jesucristo, Nuestro Salvador, se encarnó por virtud del Verbo de Dios para nuestra salvación, del mismo modo nos han enseñado que esta comida—de la cual se alimentan nuestra carne y nuestra sangre—es la Carne y la Sangre del mismo Jesús encarnado, pues en esos alimentos se ha realizado el prodigio mediante la oración que contiene las palabras del mismo Cristo. Los Apóstoles—en sus comentarios, que se llaman Evangelios—nos transmitieron que así se lo ordenó Jesús cuando, tomó el pan y, dando gracias, dijo: Haced esto en conmemoración mía; esto es mi Cuerpo. Y de la misma manera, tomando el cáliz dio gracias y dijo: ésta es mi Sangre. Y sólo a ellos lo entregó (...).
Nosotros, en cambio, después de esta iniciación, recordamos estas cosas constantemente entre nosotros. Los que tenemos, socorremos a todos los necesitados y nos asistimos siempre los unos a los otros. Por todo lo que comemos, bendecimos siempre al Hacedor del universo a través de su Hijo Jesucristo y por el Espíritu Santo.

El día que se llama del sol [el domingo], se celebra una reunión de todos los que viven en las ciudades o en los campos, y se leen los recuerdos de los Apóstoles o los escritos de los profetas, mientras hay tiempo. Cuando el lector termina, el que hace cabeza nos exhorta con su palabra y nos invita a imitar aquellos ejemplos. Después nos levantamos todos a una, y elevamos nuestras oraciones. Al terminarlas, se ofrece el pan y el vino con agua como ya dijimos, y el que preside, según sus fuerzas, también eleva sus preces y acciones de gracias, y todo el pueblo exclama: Amén. Entonces viene la distribución y participación de los alimentos consagrados por la acción de gracias y su envío a los ausentes por medio de los diáconos.

Los que tienen y quieren, dan libremente lo que les parece bien; lo que se recoge se entrega al que hace cabeza para que socorra con ello a huérfanos y viudas, a los que están necesitados por enfermedad u otra causa, a los encarcelados, a los forasteros que están de paso: en resumen, se le constituye en proveedor para quien se halle en la necesidad. Celebramos esta reunión general el día del sol, por ser el primero, en que Dios, transformando las tinieblas y la materia, hizo el mundo; y también porque es el día en que Jesucristo, Nuestro Salvador, resucitó de entre los muertos; pues hay que saber que le entregaron en el día anterior al de Saturno [sábado], y en el siguiente—que es el día del sol—, apareciéndose a sus Apóstoles y discípulos, nos enseñó esta misma doctrina que exponemos a vuestro examen

jueves, 3 de junio de 2010

DIOS TE LLAMA

RESPETO Y EVANGELIZACIÓN

El Evangelio no se impone, sólo se propone, decía Juan Pablo II. Jesús así lo hizo, tratando con sumo respeto tanto a romanos como a judíos, a creyentes y a pecadores públicos. Se hizo amigo de todos y fue criticado por ello. Sumo respeto incluso a los que, sin conocerle ni ser de los suyos, expulsaban demonios en su nombre (Mc 9,38-40).

No podemos imponer la fe a nadie. La hemos de contagiar con palabras y testimonio de vida nueva en Cristo, con el amor de Jesús. Respetando como hijos de Dios a todos: sin importar credo, religión, raza, nacionalidad ni estatus de vida. Solamente así daremos un testimonio que les cuestionará y les atraerá hacia Jesús, cosa que obstaculizaríamos si actuásemos de otro modo, con prepotencia o pretensión de imponer nuestra fe.

Es posible ser amigo de musulmanes y de hindúes, de ateos y hermanos separados. Cristo, a lo primero que nos capacita es a vivir en comunión, con las diferencias que nos caracterizan. Nos capacita para vivir en el respeto y amor a todos, hombre y mujer, judío y griego, creyente y ateo. Con mucha más razón con otros cristianos, aunque sean hermanos separados que, a veces, algunos parecen mirar peor que a los ateos, cosa que creo que no debería ser, ya que comparten nuestra fe en Cristo y en la Palabra de Dios, lo cual es mucha ventaja sobre los no creyentes.

“Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo: ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer; ya que todos sois uno en Cristo Jesús” (Ga 3,26-28).

¿Conoces alguna persona de otra religión o de otra confesión cristiana? ¿Qué crees que pueden opinar de ti? ¿Qué testimonio te dan ellos y qué testimonio les das tú? ¿Crees que sería posible una amistad con ellos?
¿Qué preferirías para una de tus hijas, que se casara con un ateo, con un agnóstico o con un cristiano no católico?