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martes, 21 de junio de 2011

PENTECOSTÉS CON MARÍA





DE NUEVO POR ACÁ, DESPUÉS DE MUCHOS MESES EN LOS QUE NO PODÍA AÑADIR UNA ENTRADA, PROBLEMA QUE PARECE QUE SUFRIERON MUCHOS BLOGGERS, SUPONGO QUE FALLOS TÉCNICOS.


COMO SIEMPRE, NO CREO ESCRIBIR MUCHO AQUÍ, PUES INTENTÉ AÑADIR ENTRADA COPIANDO Y PEGANDO TEXTO Y NO ME LO PERMITE, POR LO QUE TOCARÍA TRANSCRIBIR AQUÍ.


PERO AL MENOS TIENES AQUÍ ACCESO A UNOS ENLACES DE AUDIO O DE TEXTO QUE SON FORMATIVOS E INTERESANTES.

UN ABRAZO- DIOS TE BENDIGA

miércoles, 8 de septiembre de 2010

ULTIMA CENA


EUCARISTÍA SAN JUSTINO S.II

DESPUÉS DE UNOS MESES QUE NO PODÍA AÑADIR NADA, VEO QUE YA SE PUEDE.
COMIENZO CON UN TEXTO DEL SIGLO SEGUNDO, OSEA CRISTIANOS FORMADOS POR LOS APÓSTOLES, PARA QUE VEAS CÓMO CELEBRABAN LA MISA DESDE EL PRINCIPIO:

A este alimento lo llamamos Eucaristía. A nadie le es lícito participar si no cree que nuestras enseñanzas son verdaderas, ha sido lavado en el baño de la remisión de los pecados y la regeneración, y vive conforme a lo que Cristo nos enseñó. Porque no los tomamos como pan o bebida comunes, sino que, así como Jesucristo, Nuestro Salvador, se encarnó por virtud del Verbo de Dios para nuestra salvación, del mismo modo nos han enseñado que esta comida—de la cual se alimentan nuestra carne y nuestra sangre—es la Carne y la Sangre del mismo Jesús encarnado, pues en esos alimentos se ha realizado el prodigio mediante la oración que contiene las palabras del mismo Cristo. Los Apóstoles—en sus comentarios, que se llaman Evangelios—nos transmitieron que así se lo ordenó Jesús cuando, tomó el pan y, dando gracias, dijo: Haced esto en conmemoración mía; esto es mi Cuerpo. Y de la misma manera, tomando el cáliz dio gracias y dijo: ésta es mi Sangre. Y sólo a ellos lo entregó (...).
Nosotros, en cambio, después de esta iniciación, recordamos estas cosas constantemente entre nosotros. Los que tenemos, socorremos a todos los necesitados y nos asistimos siempre los unos a los otros. Por todo lo que comemos, bendecimos siempre al Hacedor del universo a través de su Hijo Jesucristo y por el Espíritu Santo.

El día que se llama del sol [el domingo], se celebra una reunión de todos los que viven en las ciudades o en los campos, y se leen los recuerdos de los Apóstoles o los escritos de los profetas, mientras hay tiempo. Cuando el lector termina, el que hace cabeza nos exhorta con su palabra y nos invita a imitar aquellos ejemplos. Después nos levantamos todos a una, y elevamos nuestras oraciones. Al terminarlas, se ofrece el pan y el vino con agua como ya dijimos, y el que preside, según sus fuerzas, también eleva sus preces y acciones de gracias, y todo el pueblo exclama: Amén. Entonces viene la distribución y participación de los alimentos consagrados por la acción de gracias y su envío a los ausentes por medio de los diáconos.

Los que tienen y quieren, dan libremente lo que les parece bien; lo que se recoge se entrega al que hace cabeza para que socorra con ello a huérfanos y viudas, a los que están necesitados por enfermedad u otra causa, a los encarcelados, a los forasteros que están de paso: en resumen, se le constituye en proveedor para quien se halle en la necesidad. Celebramos esta reunión general el día del sol, por ser el primero, en que Dios, transformando las tinieblas y la materia, hizo el mundo; y también porque es el día en que Jesucristo, Nuestro Salvador, resucitó de entre los muertos; pues hay que saber que le entregaron en el día anterior al de Saturno [sábado], y en el siguiente—que es el día del sol—, apareciéndose a sus Apóstoles y discípulos, nos enseñó esta misma doctrina que exponemos a vuestro examen

jueves, 3 de junio de 2010

DIOS TE LLAMA

RESPETO Y EVANGELIZACIÓN

El Evangelio no se impone, sólo se propone, decía Juan Pablo II. Jesús así lo hizo, tratando con sumo respeto tanto a romanos como a judíos, a creyentes y a pecadores públicos. Se hizo amigo de todos y fue criticado por ello. Sumo respeto incluso a los que, sin conocerle ni ser de los suyos, expulsaban demonios en su nombre (Mc 9,38-40).

No podemos imponer la fe a nadie. La hemos de contagiar con palabras y testimonio de vida nueva en Cristo, con el amor de Jesús. Respetando como hijos de Dios a todos: sin importar credo, religión, raza, nacionalidad ni estatus de vida. Solamente así daremos un testimonio que les cuestionará y les atraerá hacia Jesús, cosa que obstaculizaríamos si actuásemos de otro modo, con prepotencia o pretensión de imponer nuestra fe.

Es posible ser amigo de musulmanes y de hindúes, de ateos y hermanos separados. Cristo, a lo primero que nos capacita es a vivir en comunión, con las diferencias que nos caracterizan. Nos capacita para vivir en el respeto y amor a todos, hombre y mujer, judío y griego, creyente y ateo. Con mucha más razón con otros cristianos, aunque sean hermanos separados que, a veces, algunos parecen mirar peor que a los ateos, cosa que creo que no debería ser, ya que comparten nuestra fe en Cristo y en la Palabra de Dios, lo cual es mucha ventaja sobre los no creyentes.

“Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo: ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer; ya que todos sois uno en Cristo Jesús” (Ga 3,26-28).

¿Conoces alguna persona de otra religión o de otra confesión cristiana? ¿Qué crees que pueden opinar de ti? ¿Qué testimonio te dan ellos y qué testimonio les das tú? ¿Crees que sería posible una amistad con ellos?
¿Qué preferirías para una de tus hijas, que se casara con un ateo, con un agnóstico o con un cristiano no católico?

jueves, 18 de marzo de 2010

EL PECADO


¿QUÉ ES PECADO?
Ni la misma Palabra de Dios ni la Iglesia puede hacernos una lista de lo que está bien y de lo que está mal o es pecado, pues eso depende de muchos factores, de la situación, del conocimiento o desconocimiento, de la mayor o menor intención, del mayor o menor daño que se provoque, del contexto, intención, motivación, talentos, etc. Por lo que podemos decir que el pecado no está en los actos por sí mismos, sino en las actitudes que están detrás de los actos, en la mentalidad con que se hace algo.


De ahí que dos personas haciendo lo mismo, uno puede estar pecando y el otro no. Puede haber robos que no son pecado, pues son para aliviar una necesidad vital, como decían ya los santos padres en muchas ocasiones. Así, también se puede matar sin pecar, cuando es en defensa propia, por ejemplo,… No podemos, pues, dar respuesta a la típica pregunta simplista: ¿hacer esto es pecado? Solo Dios lo sabe, pues solo Él ve el corazón.


En el siguiente pasaje tenemos una muestra clara de esto. Incluso lo que en principio no es pecado, podría serlo en determinadas circunstancias; Así es el caso del comer carne que en sí no tiene nada de malo pero podría tenerlo si con ello hiero la conciencia de alguien que cree que es pecado hacerlo, por lo que los escandalizo.
Rm 14: La comprensión entre hermanos
Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. 2 Porque uno cree que puede comer de todo y el débil come sólo verduras. 3 El que come no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. 4 Tú, ¿Quién eres que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie o cae; pero será afirmado, porque poderoso es el Señor para afirmarle. 5 Mientras que uno hace diferencia entre día y día, otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté convencido en su propia mente.
6 El que hace caso del día, para el Señor lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios. 7 Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. 8 Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, sea que vivamos o que muramos, somos del Señor. 9 Porque Cristo para esto murió y vivió, para ser el Señor así de los muertos como de los que viven.
10 Pero tú, ¿Por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿Por qué menosprecias a tu hermano? Pues todos compareceremos ante el tribunal de Dios, 11 porque está escrito: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios.
12 De manera que cada uno de nosotros rendirá cuenta a Dios de sí mismo.
13 Así que, no nos juzguemos más los unos a los otros; más bien, determinad no poner tropiezo, impedimento u obstáculo al hermano. 14 Yo sé, y estoy persuadido en el Señor Jesús, que nada hay inmundo en sí; pero para aquel que estima que algo es inmundo, para él sí lo es. 15 Pues si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No arruines por tu comida a aquel por quien Cristo murió.
16 Por tanto, no dejéis que se hable mal de lo que para vosotros es bueno; 17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. 18 Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios y es aprobado por los hombres.
19 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. 20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. A la verdad, todas las cosas son limpias; pero es malo que un hombre cause tropiezo por su comida. 21 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni hacer nada en que tropiece tu hermano.
22 La fe que tú tienes, tenla para contigo mismo delante de Dios. Dichoso el que no se condena a sí mismo con lo que aprueba. Pero el que come dudando, se condena, porque no obra conforme a la fe; pues todo lo que no procede de la buena fe es pecado (Rm 14).


Así que, los que somos más fuertes debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no agradarnos a nosotros mismos. 2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo para el bien, con miras a la edificación” (Rm 15,1s).
Este texto también nos da una buena lección de ecumenismo y de valorar más la unidad que las diferencias de opinión. Respetemos las diversas opiniones: de si juzgan permitido o prohibido trabajar en sábado, de si juzgan bien o mal comer carne de cerdo, etc., para el Señor y por Él lo hacen; no los juzgues ni los escandalices haciendo ante ellos lo que ellos creen que no se debe hacer. El mismo Jesús respetó esas prácticas judías -salvo cuando podían redundar en daño para alguien- como respeta y acepta nuestras prácticas actuales y las de cada época. Hemos de ser respetuosos con esas mediaciones diversas sin aferrarnos a uno u otro modo de practicar la fe.


¿Qué enseñanzas te deja este texto bíblico? ¿Qué te ha llamado más la atención? ¿Qué mensajes encuentras en él?
Piensa en algún ejemplo de cómo algo que no es pecado en sí, puede serlo en determinadas circunstancias. Compártelo.
¿Cómo definirías pecado?